Friday, April 20, 2007

color fundido bajo sus párpados

Agache los párpados de su mirada y funda el color.
Fúndalo tanto como para caber dentro, como para hacer que no lo note si quiera.
Funda los cambios en tan sólo un pellizco y despiérteme en el segundo preciso en que su universo y el mío se hayan cruzado.
Tan sólo soy un pedacito de algo, en lo que vos me convierte. No tengo órbita si no la comparto, no tengo vida sino la aprieto.
Porque yo, como vos, soy como lo que no nos sabemos explicar. Y es que, si no existen ustedes, si nada, sino sienten pellizcos, se derrumba el síndrome de Estocolmo permanente – permítamelo, fundida bajo sus párpados. Y es que no se olvida un pellizco en cada esquina por la que el mundo se asoma. Y si no se asoma usted, no existe mundo. Me gustaría que siguiera con los párpados agachados, como medio dormido, como si cada célula de su ser estuviera esperando… Y por tan sólo durante un poquito de tiempo, prométame usted no los abrirá jamás, porque entonces yo ya no sabría que hacer. Agárreme las manos con la punta de sus dedos y luego apriete sus manos entre las mías, como a la vida. Y con los ojos aún cerrados, imagínese conmigo el color del pellizco. Espero que, pasado el rato, usted se quede, vagabundeando por las calles que le contaba antes… en las que tan sólo soy el color fundido bajo sus párpados.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home